Como la mayoría de los españoles, el tema del día ha sido la remodelación del gobierno, cosa que aunque aún va a dar mucho de qué hablar, puesto que, parece ser, preocupa al partido de la oposición hasta el punto de ponerse en estado de alerta. Pero no es este el motivo de esta súbita decisión de revitalizar mi blog, que llevo varios meses con el abandonado por razones variopintas. Este subidón de inspiración literaria ha surgido a partir de escuchar con mucha atención esas declaraciones tan "respetuosas y poco machistas" que el "fabuloso" Alcalde de Valladolid ha realizado sobre nuestra flamante Ministra de Sanidad, Igualdad y Asuntos Sociales (creo que aún no me he aprendido bien el nombre) y que definitivamente no me atrevo a reproducir. De momento me dejó sin palabras, pero una vez recuperada de la impresión y tras haberlo vuelto a escuchar justificandose y diciendo que "LAS DECLARACIONES NO SON MACHISTAS", me ha removido la conciencia y he reflexionado sobre la posibilidad de que exista alguien que de verdad sea capaz de vomitar tremendas lindezas por su boquita y tener la desfachatez y la poca vergüenza de, en lugar de pedir disculpas, cuando menos, no sólo no se disculpa sino que las trata de justificar. Pero, desde mi punto de vista, lo peor no son las declaraciones de tamaño individuo, que ya son deplorables, sino el hecho de que desde su formación política no se haya producido ni una sola voz discordante, ni una desautorización pública, ni tan siquiera un reprochito chiquitito... SEÑORES Y SEÑORAS CORRELIGIONARIOS DE ESTE INDIVIDUO, SIGNIFICA ESTO QUE SUSCRIBEN O TOLERAN ESTAS DECLARACIONES!!!
LÁSTIMA QUE NO SEAN PERSONAJES DE ESTE PELAJE LOS QUE SE QUEDEN SIN PALABRAS!!!
Hoy he leido un microrelato en una web, parece que está muy de moda esto de escribir. Me ha encantado, aunque su calidad literaria es discutible, me he sentido identificada, tonta de mi. Creo que debe ser impresionante que alguien sienta por ti algo parecido, aunque no sea capaz de decirtelo. "Hoy sentí el impulso de decirte que eres simplemente adorable, con un corazón que no te cabe en el pecho. Especial. Siempre valoras lo mejor de los demás y te olvidas de las estupideces de yo te llamé, yo te dije, tú me dijiste. Siempre estás dando sin esperar recibir. Jamás me has juzgado. Una mente despierta, diferente a la masa gris que te rodea. Te quiero mucho, aunque no te lo diga y aunque pasemos tiempo sin vernos. Mi cariño por ti no cambia. Un beso y buen dia" Yo no me atrevo a decirlo, no se si soy un poco cobarde, pero me da miedo que no sea recíproco, perfiero la incertidumbre. Hoy estoy nostálgica, le hecho de menos....
La amistad es algo infra valorado, se habla de amigos o amigas con pasmosa facilidad, pero a la hora de la verdad, solo son gente que en el viaje de tu vida se suben en una estación y seguramente se bajen en la siguiente. Yo, por suerte, cuento en mi vida con amigos y amigas que me acompañan en el viaje, unos desde las primeras estaciones y otros se han ido incorporando a lo largo del camino, y aunque a veces cambian de vagón un rato del trayecto siempre vuelven a mi vagón. Esperos poder conservarlos siempre en mi tren.
Hoy he comido con mi amiga Martina, nos hemos dado un homenaje en el Paraiso y nos hemos puesto un poco al día de nuestras vidas, hemos comido y nos hemos reido.
Me alegra mucho seguir teniendo esa complicidad y confianza con ella, como si nos vieramos todos los días y sin embargo nos vemos muy de vez en cuando, pero es de las personas que realmente forman parte real de mi vida, aunque en un año nos hayamos visto una vez o nos hablemos por teléfono cada seis meses. No todo el mundo tiene la suerte de tener en su vida una persona así, fuerte, que se crece ante las dificultades y que, a pesar de lo dura que ha sido la vida con ella, siempre tiene una broma o una sonrisa que te hace sentir mejor. Hoy esta entrada te la dedico a ti. GRACIAS Martina, por ser así, y suerte en tu nuevo destino, espero que, a partir de ahora, todo te vaya bonito, que ya te toca.... Soy afortunada de tener alguien como tu en mi vida...
La "Madre Tierra" nos está intentando hacer llegar un mensaje, o al menos así lo entiendo yo. A lo largo de mi vida, corta o larga, según con quien la compares, no recuerdo que se hayan producido en el mundo una serie tan continuas de catástrofes naturales de diferente tipo, terremotos, tsunamis, volcanes... ni por tantos puntos geográficos. ¿Qué es lo que retuerce las tripas de la tierra? ¿Será que el trato que entre todos le estamos no le gusta mucho y nos está enviando un aviso de lo que podría hacer si se "sacara la zapatilla"? No soy ecologista, creo que no se trata de ecologismo, sino de educación. Hay actitudes en nuestra sociedad que no alcanzo a comprender, aunque poco a poco se van corrigiendo, aún queda mucho trabajo por hacer y entre todos iremos mejorando, pero no debemos dormirnos en los laureles, porque la "Madre Tierra" nos está avisando. No hemos hecho las "tareas de casa" y no hay cosa que cabree más a una madre que cuando un hijo le responde, "si mamá, ya voy" y no va. De nada sirve la labor de educación ambiental que se hace en los centros escolares si cuando el chaval va en el coche con la madre esta le abre la ventana para que tire los papeles de la merienda, de nada sirve que se les explique en el colegio la importancia del reciclaje si cuando llega a casa su padre le dice que en la cocina no hay sito para tantos cubos y que se tira todo al mismo... El trabajo no solo hay que hacerlo en las escuelas, esa parte está cubierta. La sociedad "presuntamente" adulta no termina de madurar, no acaba de comprender el significado de esa palabra tan rimbombante que tanto se escucha en los medios de comunicación, la sostenibilidad. Parece que como los políticos son los que más la repiten pierde su significado, su valor, y, desde mi humilde opinión, hasta que toda la sociedad, padres e hijas, abuelas y nietos, no asuman su parcela de responsabilidad en el mantenimiento de la "economía familiar" a la madre no se le va a pasar el cabreo. Son pequeños gestos que de forma individual no significan nada pero que si los agrupas puede sumar (o restar) mucho. ¿Sumas o restas?...
En mi casa siempre se habló de política. Desde que yo recuerdo, y tengo muy buena memoria, en casa, mi abuela, que vivía con nosotros, me contaba historias de "cuando la guerra".
Hace treinta años, en plena transición, donde aún el miedo a la vuelta de los "fachas" era patente en la sociedad y el ser "rojo", motivo de orgullo para muchos, todavía era peligroso divulgarlo a los cuatro vientos, mi abuela Carmen me contaba las penurias y dificultades que había sufrido mi familia después de la Guerra.
Recuerdo haber ido a votar en familia la Constitución, a hombros de mi padre, en la Guardería que había detrás de la Plaza Houston; ir con mi abuela a los mítines de la campaña del 82, cuando venía Alfonso Guerra al Polideportivo Andrés Estrada, mi abuela y sus cuñadas Luisa y Carmelita, que, por cierto, cumplió el 14 de abril 94 años, “luchaban” a codazos por la primera fila y gritarle guapo (por aquel entonces ya usaban gafas) a Alfonso.
Me contaban, cuando yo aún no levantaba un palmo del suelo, que mi bisabuelo, masón y maquinista naval, fue encarcelado por las hordas franquistas. Una persona buena, generosa con su familia y con la gente que vivía a su alrededor, al que decidieron encarcelar por haber estado en Rusia con el barco y por ser masón, que según dicen, como el dictador quiso serlo y no lo dejaron, los persiguió hasta el infinito y más allá... Nosotros tuvimos suerte, lo soltaron a los dos años, hubo muchos que no lo contaron.
Aunque nunca he olvidado las historias de mi abuela, siempre la tengo presente, los acontecimientos de las últimas semanas han despertado, si cabe, un poco más en mi la curiosidad sobre el tema. Dudas sobre la necesidad de la Ley de Memoria Histórica, ni las he tenido, ni las tengo, ni las tendré, creo que la sociedad española tiene una deuda difícil de saldar con los “perdedores” de esa Guerra fraticida donde los “ganadores” han visto restituido su “honor” y “dignidad” desde el minuto cero y, sin embargo, 34 años después del fin de la etapa más negra de nuestro país y 70 años después del fin de la Guerra, aún quedan familias en España que no saben qué pasó con sus familiares, bueno, qué pasó sí, saben que los mataron, pero no saben dónde están sus restos.
He buscado libros, estoy leyendo Trece Rosas, he buscado documentales para intentar encontrar algo que me ayude a comprender la actitud y posición de algunos, que se hacen llamar demócratas, hacia el Juez Garzón, y cuanto más leo y analizo más me reafirmo en mi posición en defensa de la aplicación de esta ley.
Durante la Guerra se cometieron atrocidades, por ambas partes, era una guerra y como tal, una barbaridad; pero al finalizar ésta, el bando ganador, en vez de mostrarse compasivo e indulgente (con los píos y religiosos que decían ser todos) con los vencidos, se mostraron crueles, salvajes y castigadores.
No puedo asegurar, porque como no fue así, nunca lo sabremos, que si hubieran ganado los otros, los que de legal forma habían sido elegidos, la situación hubiera sido diferente, pero creo que sí, porque sus actitudes parecen justificadas más que por su rencor, por el miedo de saber que, en realidad su gobierno no era legítimo, que derrocaron un gobierno votado en las urnas por los españoles y españolas.
Ahora no hay armas de por medio, al menos no de fuego, pero las que están usando ponen en solfa la imagen de nuestro país a nivel internacional, juzgar a un juez en base a la denuncia de un grupo fascista nos está haciendo ser el “hazmerreir” de Europa. ¡¡Los propios miembros de la Justicia Española están poniendo en entredicho la misma!!.
Cierto es que, aunque todos los demócratas de verdad apoyamos a Garzón, chico favor le estamos haciendo al cabrear a los jueces que lo juzgan, presuntamente (palabra muy utilizada últimamente) imparciales, pero humanos al fin y al cabo. Todos le apoyamos, estoy segura que él lo sabe, pero la prudencia en las declaraciones parece que en las últimas semanas ha brillado por su ausencia.
He tenido la suerte de nacer y vivir en democracia, y el privilegio de tener una familia abierta y liberal en la que exponer las ideas libremente y desde el respeto era, y es, requisito imprescindible. Seguiré exponiéndolas…
Bueno, pues parece que yo también he sucumbido a la moda de los blogs, no se si seré capaz de ser constante y mantener una cierta periodicidad en las entradas, ni si encontraré temas sabrosos sobre los que debatir, pero lo intentaré, la actualidad lo está poniendo fácil... Para los que me conoceis no necesito presentación y para los que no, imagino que me ireis conociendo...hay que mantener un poquito de suspense...jejeje... Como leer esto es voluntario, y escribirlo también, valoraré en su justa medida los comentarios y aportaciones que tengais a bien hacer, lo importante es mejorar...
Un beso a todos y a todas y bienvenidos a mi blog...