
Hoy es el Día del Padre, llevamos aproximadamente un mes bombardeados con diferentes tipos de publicidad que nos invitan a celebrar “El día del Padre”, desde mi punto de vista, otro día más de las grandes superficies comerciales que nos tratan de llevar a un consumismo innecesario e insostenible que para nada refleja el sentimiento de orgullo, respeto y amor que llego a sentir por mi padre (y creo que en esta ocasión mis hermanos suscribirán mis palabras al 100%).
Ese cascarrabias a veces al que, dicen, me parezco como si fueramos dos gotas de agua, en todo, sobre todo en el carácter, lo que a veces nos trae alguna que otra bronca, unas veces más gorda que otra.
Ese hombre que ha trabajado sin descanso y de sol a sol, todos los días del año para que mis hermanos hayamos podido tener la vida que hemos tenido.
Ese hombre en el que nos hemos fijado para ser las personas que somos.
Ese hombre amigo de sus amigos, generoso y bueno, tan bueno que a veces le han “tomao” por tonto, de lo que no tiene ni un pelo, porque una cosa es ser tonto y otra hacerselo, y el se lo ha hecho muchas veces.
Ese hombre, que a lo mejor no está ahora en su mejor momento, traicionado y decepcionado, tiene algo que muchos de esos que han tratado de hacerle daño no tienen, unos hijos y una mujer que le adoran, le apoyan y le quieren, hasta las últimas consecuencias y con los que puede contar SIEMPRE.
Ese hombre al que adoro, aunque a veces no se lo parezca, ese hombre es
MI PADRE.
GRACIAS POR ESTAR SIEMPRE AHÍ!!!
TE QUIERO PAPÁ!!!
Muchas gracias, hija. Aunque se que os tengo ahí, de manera incondicional, gusta oirlo (en este caso, leerlo), aunque sea aprovechando el "dia del padre" que, como tu, yo tampoco creo que tenga más contenido que su resultado comercial.
ResponderEliminarPara mi (y lo sabeis)el tiempo que he dedicado a trabajar para daros todo lo que he podido, no ha sido una obligación, sino una devoción y (sobretodo, esto)tampoco lo he hecho solo, hemos sido dos, vuestra madre y yo, por lo tanto, el esfuerzo, ha sido compartido y muy bién sobrellevado.
Lo volvería a hacer, tantas veces como fuera necesario, si la terca realidad no se hubiera empeñado en no parar las manillas del reloj y, la edad, nuestra edad, no nos lo impidiera, pero...."el invierno llega, aunque no quieras".
Bueno,en el caso de mama y mio, quizás un "otoño avanzado"....tampoco vamos a .....exagerar!.
Pero el resultado de nuestro esfuerzo y empeño, está ahí, en vosotros. Por lo tanto, no ha sido en vano (no en todas las casas ocurre, muy a pesar de algunos).
Sois, los tres, nuestro orgullo y nuestro único patrimonio y, por eso, nos sentimos mas que compensados. No cambieis nunca!.
En cuanto a las circunstancias que hemos vivido en los últimos tiempos, no le deis mas importancia que la que realmente tiene. La vida....es así.... y ya vais teniendo edad y experiencias personales para saber que, lo que os digo, es cierto.
La vida es una lucha diaria, permanente, incansable, dura, sin piedad.. y mil adjetivos más que la definen bién, pero, sabiendo que es así, cuando salimos de nuestro entorno seguro y cálido (los nuestros...nuestra familia), tenemos que estar preparados para defendernos y combatirlo (no nos queda otra).
Y, aunque hay varias maneras de hacerlo, cuando llega ese "embite" inesperado e injusto que casi siempre está ocasionado por la envidia que tu vida genera en el/los "mediocres", incapaces de salir de su propia trampa (su ineptitud), hay que recibirlo con toda la fuerza que te da saber que la razón es tuya y, como dicen los taurinos,¡"Parar, templar y mandar "!.
Bién es cierto que, por lo inesperado, al principio te "descoloca", pero como (sobretodo a una edad como la mía)no es la primera vez que ocurre y las "causas" se repiten (envidia, mediocridad....etc. etc.)enseguida te recompones y, entonces, hay que actuar de manera inteligente y hacer como hacen los perros, "Oler el problema, intentar resolverlo, y si no puedes o no te merece la pena el esfuerzo. Mearte en él y seguir tu camino". Los mediocres y los envidiosos, seguirán estando ahí, nos guste o nó y seguiran intentado, siempre, hundir al que, por méritos propios (no por demérito del otro), consigue superarles. ¡Bastante problema tienen con ser como son!. ¡Que les den......!
En fin, hija; si hay una cosa que, la vida, me ha venido demostrando permanentemente es que, aquí, en este mundo, cada uno acaba pagando por lo que hace y queda en el lugar que le corresponde.
Muchas gracias de nuevo y un beso muy fuerte.
Papá